diumenge, 28 de novembre del 2010

VIAJE A ALEMANIA

El día 4 de diciembre de 2009, mi familia junto a mis amigos y yo , cogimos el avión rumbo a Dortmund (Alemania). Llegamos de tarde, y nos instalamos en el hotel, dónde sólo hablaban inglés, un pequeño problema para nosotros.
Al día siguiente fuimos a ver un mercado navideño muy bonito. Lo que me llamó la atención fue un árbol gigante, adornado con estrellas, velas, etc. Después de comer, cogimos el tren y nos dirigimos a Wuppertal. Allí dimos una vuelta con un tren colgante, antes de circular por abajo, iba por arriba, muy divertido. Seguidamente visitamos un zoo. El animal que más me gusto y con el que más me reí fue con uno de la familia de los monos y los gorilas.
El día 6, hacía un frío que pelaba. Después de desayunar, nos abrigamos y nos dirigimos a Colónia. Una vez allí, nos instalamos en otro hotel. Más tarde, visitamos la catedral gótica de la ciudad. Es la segunda catedral más grande del mundo de este estilo. Subimos unos 300 escalones. Cansados, fuimos a comer algo por los mercados navideños de Colónia, que eran algo diferentes a los de Dortmund. Sobre las 16:00 decidimos ir a patinar a una pista de hielo, siendo una de las cosas que más me gustó hacer durante el viaje. Sobre las 20:00 fuimos a cenar a un restaurante.
Al día siguiente, por la mañana dimos una vuelta por Colónia y seguimos viendo mercados navideños. Despúes de comer, decidimos ir al museo de chocolate, que se encontraba al lado del río Rhin. Tenía forma de barco. Fue alucinante; nos enseñaron cómo se producía el chocolate a partir de un grano de cacao hasta una chocolatina empapelada, pero lo mejor fue cuando vimos una fuente de delicioso chocolate, que nos lo dejaron probar. Al salir del museo, fuimos a cenar.
A la mañana siguiente preparamos las maletas y nos dirigimos al aeropurto. Llegamos a Palma, y yo, ya tenía ganas de volver a Alemania.

dilluns, 8 de novembre del 2010

EL MISTERIO DE AMANDA

En una noche de diciembre, los padres de Amanda salieron a cenar. Hacia frío y todo estaba muy oscuro. Al quedarse sola, Amanda se fue a la biblioteca de su casa y cogió un libro viejo, lleno de polvo. Se tumbó en su cama y empezó a leer.
El libro trataba del asesinato de una niña. Era tan escalofriante que no podía parar de leer. El tiempo le pasó en cuestión de segundos y sin darse cuenta el reloj marcó las doce, la hora en que la niña había sido asesinada.
Poco después escuchó un ruido en el piso de abajo, así que cerró el libro y bajó a ver que pasaba. De cada vez el ruido era más fuerte, hasta que se paró. Unos segundos después, se escucho en el piso de arriba, en su habitación.
Amanda, subió lentamente las escaleras, estaba muy asustada. En llegar a su habitación, vio que el libro estaba abierto. Ella, se quedó paralizada, ya que recordaba que lo había cerrado. Al cabo de unos instantes su corazón dejó de palpitar. Sus padres al llegar a casa, la encontraron tumbada en el suelo muerta.

Marta Obrador y Margalida Garí